Creo, entonces puedo

Je pense, donc je suis” es la expresión originalmente escrita por el filósofo francés René Descartes, en su “Discurso del Método”. Posteriormente, fue traducida al latín como “cogito ergo sum”, convirtiéndose en una de las citas latinas más populares. Hoy la conocemos traducida a nuestro idioma: “pienso, luego existo”, ostentando la posición de piedra fundamental del racionalismo.

Permítaseme hacer una paráfrasis de dicho planteamiento, en la forma de “creo, entonces puedo.”

El pensador, novelista, poeta y dramaturgo austriaco Franz Werfel, nacido en 1890 y fallecido el año 1945, dijo “Para el que cree no es necesaria ninguna explicación: para el que no cree toda explicación sobra.” El diccionario web “WordReference” define el verbo creer como “tener por cierto, aceptar como verdad” y “tener confianza en una persona”. Jesús dijo: “Si puedes creer, al que cree todo es posible.”

Podremos enumerar decenas de frases relativas al verbo creer. No obstante, muchas veces olvidamos el insondable poder de esta acción. Tan es así, que a menudo perdemos la confianza en nosotros mismos.

En calidad de Vendedor Profesional, creo resumir una de las principales falencias, muy común entre muchos ejecutivos comerciales. Estamos tan ocupados por la piedra en nuestro zapato, que no vemos el paisaje que nos rodea. Nos estorba tanto una rama caída de un árbol, que no disfrutamos del bosque. Y nos abruma tanto la niebla de las circunstancias, que no conseguimos divisar ese remanso de esperanza que brota, cual pequeño río, entre las duras piedras que le rodean.

No permitamos al embravecido mar engañarnos, haciéndonos creer que estamos destinado a hundirnos, por causa del fiero oleaje. Basta con fijar la mirada en nuestro objetivo, para caminar sobre las aguas. Por otra parte, es suficiente con volver a ver las aguas, apartando la mirada de nuestro sueño, para amedrentarnos y sucumbir ante la tormenta.

A continuación, un ejemplo de una persona admirable, quien se ha sobrepuesto a lo que para muchos y para mí, sería una enorme limitación: Ioana Grandabur, guitarrista no vidente, interpretando “El Gran Trémolo” del compositor paraguayo Agustín Barrios-Mangoré.

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One Reply to “Creo, entonces puedo”

  1. NUNCA HABIA VENDIDO NADA, PERO TUVE QUE APRENDER A TRABAJAR Y EN POCO TIEMPO FUI LIDER NACIONAL EN VENTAS EN TODO EL PERU, POR ESO DECIDI PONER MI PROPIO NEGOCIO, AHORA TENGO 5 EMPRESAS FDE PUBLICIDAD A PESAR DE HABER ESTUDIADO TURISMO.

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